El running durante el embarazo

¿Es seguro practicar running durante el embarazo? La respuesta es afirmativa siempre que vuestro ginecólogo lo autorice y crea que es seguro para el desarrollo del feto. Como bien sabéis, correr es un deporte muy sano para quemar calorías y estar en forma. Pero al mismo tiempo es un deporte de impacto que en ciertos embarazos puede ser contraproducente, generando un aborto espontáneo en los casos más extremos.

Las articulaciones como la rodilla, la cadera o la espalda sufren mucho durante la realización del ejercicio y es muy importante adaptar la intensidad del mismo y la seguridad de todo el proceso.  Antes de nada, debemos distinguir dos grupos de corredoras: las runners amateurs, que corren por placer y para estar en forma, y las runners profesionales, que viven del atletismo. Lo que es desaconsejable al 100% es iniciarse al running durante el embarazo, ya que el cuerpo no está preparado y es un deporte que requiere de una cierta forma física para poder practicarlo.

El primer trimestre del embarazo es el más crítico puesto que en muchos casos todavía no se nota la barriga y la confianza es total en la movilidad. Realizar sobresfuerzos y tener lesiones es lo más común y es precisamente cuando debemos ir con más cuidado… El feto se está asentando al ser las primeras semanas de gestación y debemos controlar más que nunca la actividad física. 

El segundo trimestre es el que marca la evolución del ejercicio. Han desaparecido las náuseas y los vómitos y el cuerpo ya está más adaptado a los cambios que van surgiendo. Esta etapa quizás es la más importante para aprender a adaptar la intensidad y a saber bajar el ritmo…

Y las últimas semanas de gestación son las decisivas. Dejar de correr para caminar a buen ritmo será lo más aconsejable si queremos estar en buena forma y no poner en peligro al bebé. 

Desde Cellab la recomendación siempre es preguntarle a vuestro ginecólogo sobre la práctica deportiva y sobre los riesgos que puede conllevar para vuestro embarazo.